jueves, 19 de noviembre de 2015
Insouciance/ despreocupación
Me desperté a las 6, si quiero tener estos momentos, la única forma es robarle horas al día y al sueño.
Sin ir a diccionarios y desmantelando la palabra: "souci = problemas, preocupación".
Alguien "insouciant" sería alguien despreocupado, "desaproblemado"(la acabo de inventar), ahora sí, mirando sinónimos en el diccionario, le dan una connotación negativa como "alguien que no prevee, que no piensa, inconsciente..."
La verdad es que así eran mis padres cuando yo nací, solo veían lo positivo, la aventura, los viajes, tener hijos, vivían con esa despreocupación ante la vida, sin miedos, sin condicionamientos, sin preveer nada para mañana, vivían disfrutando y crecí con ese pensamiento.
Podíamos pasar hoooras, rascando una guitarra, leyendo libros de cuentos, lavando ropa a mano en el fondo, sentados en una hamaca, horas mirando pollitos nacer, horas amasando un pan, jugando a las muñecas, así ... horas comiendo unas mandarinas, así de simple, felíz sin mas, sin nada más, felices porque sí, sin preguntarse nada ni inquietarse por nada.
El traductor me traduce: insouciance = imprudencia.
Como dije, "souci" es: problema, inconveniente, así que, no me convence esta traducción.
Con cierta imprudencia vivíamos, si.
No eramos prudentes en tener miedos ¡Que imprudencia ser feliz!
La realidad es que yo desconocía hasta ahora lo que era no ser feliz, sentirse desgraciado, nunca me había pasado, no había vivido antes un dolor similar, nunca me había preocupado porque eso me pueda ocurrir tampoco, vivía simplemente feliz, sin creer que los problemas podían existir, sin preocupaciones "¡Quelle insouciance!"
Si, así vivía hasta el día que te moriste.
Vivía libre de preocupaciones, libre de ataduras a miedos, vivía, vivía a fondo, todo era motivo de felicidad, tenerte a mi lado, mirar tus ojos, mirar en tus ojos, mirar a través de tus ojos, compartir todo con vos, verla crecer a Puce 1, regar unos tomates, mirar por la ventana, caminar por el bosque con vos, cocinar, trabajar, un desafío, un paisaje, viajar, conocer lugares y personas nuevas, planificar, soñar, dormirse, despertarse, todo era motivo de felicidad.
La vida me ha dado tal cachetazo que ya no soy la que era.
Ese algo malo me pasó. Me pasó por encima, se me vino el mundo abajo.
Se me rompieron las alas, me caí en picada libre, quedé desprotegida y dolida y con dos pichones que cuidar, cuando no me puedo cuidar ni yo misma, ni los miedos tuvieron tiempo de salir, ya era demasiado tarde, demasiado fugaz, demasiado dolor.
Tengo la sensación de que mis padres me volvieron a tomar entre sus brazos, a mi y mis hijas y me salvan, me cuidan, me curan, están ahí trabajando y trabajando como hormiguitas, para que nos curemos, para que volvamos a creer en la vida, pero no me sale.
El golpe es muy duro, muy injusto, muy despiadado, me dejó desnuda ante el dolor, la muerte sin más, ninguna chance mas para nosotros, para vos. Me duele.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario