domingo, 15 de noviembre de 2015

Noche de calor

Es sábado. Petite Puce 1 y Petite Puce 2 duermen. Son las 22.30, en general se duermen más tarde, ya me gustaría que se durmieran como hoy, sin llantos, ni enojos porque estoy con una y no con la otra, y esa sensación de impotencia tan grande que me invade la mayoría de las noches a esta hora. Verlas dormir me da amor infinito, me conecta con vos amor, son tan bellas, se las ve descansar, que tranquilidad me da sentir que están bien. Que así como voy, con las alas rotas, ellas están bien, lo mejor que puedo amor... que esfuerzos, mucha tristeza, mucho dolor... voy a seguir, no te preocupes.
Me estaba limando las uñas, en el silencio de la casa, creo que por no estar simplemente sentada en la silla. Se oye a Puce 2 respirar y moverse, la nevera, ruidos de gente afuera, de fiesta, de sábado por la noche en el comienzo del verano, motos que pasan, música, gente que se reúne a cenar... estoy agotada. Imagino que si estuvieras, estaríamos haciendo eso, disfrutar... que lejana me suena esa acción ahora. Quizás estaríamos cenando en la terraza, los dos, si las niñas durmieran como ahora, claro. Tal vez, me estarías cocinando uno de tus platos favoritos, con música de fondo y yo te diría que la bajes que las niñas duermen... Estaríamos disfrutando de las primeras noches de calor, adorabas los veranos, estar afuera, sin camiseta, disfrutabas tanto de la vida cotidiana, tendríamos una copa de un muy buen vino, estaríamos observando el cielo, buscando la luna, las nubes, simplemente estar, que feliz era a tu lado. Necesitaba este momento, de vaciar la mente, de que no me pregunten si comí o no, de que no me acompañen todos los seres queridos que me rodean y me hacen de sostén en este duro momento, necesitaba que nuestras princesas duerman, escuchar la nada o el todo, pensarte, estar sola, buscarte, como te extraño amor, como te hecho de menos, como podré seguir sin vos... no lo sé, no lo sé. Me refugio, no quiero hacer nada nuevo, no quiero ver caras nuevas, no quiero salir, no quiero esforzarme porque duele, duele, no quiero que me pregunten, que me insistan, no quiero escuchar!, no quiero que me digan que se me ve bien, ni que se me ve mal, que tengo que salir, ni que tengo que llorar, mil recetas que las personas que nos quieren intentan darme sin éxito. No hay recetas, no hay consejos que me valgan, no... Sólo puedo estar así como estoy y hacer lo que hago, mi resquebrajada rutina, nuestras hijas las 24 hs, mis padres incondicionales, las charlas por whattsap con tu madre, por escrito decimos, lo que cuando nos vemos en la cámara, con las miradas alcanza, su hijo, mi amor. Te amo mon cœur, je t'aime mon chéri

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